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HÁBITOS SALUDABLES: 8 hábitos para vivir mejor

[7] Ten una actitud positiva con respecto a la comida

Debemos apoyarnos unos a otros.

Una historia exitosa de madre e hija...
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"Las dos deseábamos sentirnos más saludables y hablábamos del tema a toda hora. Nunca pensé que mi manera de expresarme estaba complicando su situación o que algunas de las cosas que yo estaba haciendo, como esconder las golosinas, la hacían sentirse incómoda y ansiosa.

¿Qué nos ayudó? Hicimos nuestra propia lista de cosas que nos ayudarían. En su mayoría, se trataba de actividades que podíamos hacer juntas, como comprar bocadillos más sanos o salir a caminar después de la cena. Además, incluímos cosas que dejaríamos de hacer, como pesarnos todos los días. Hemos intentado dejar de quejarnos por nuestra apariencia.

No es fácil cambiar, pero se vuelve más sencillo cuando piensas en tu vida, en los costumbres y los hábitos y las actitudes que deseas tener a largo plazo. Entonces, uno se enfoca más en su propia salud y felicidad que en la talla de la ropa, y eso nos hace sentir mucho mejor".

La comida es un asunto que involucra a toda la familia. Los expertos dicen que la manera como tú y tu familia piensan y hablan de la comida y del cuerpo, influye mucho en tu estado de salud actual y futuro.

Desafortunadamente, algunas de las costumbres que sugieren con la mejor de las intenciones, como por ejemplo, el limitar el consumo de ciertas comidas o el enfocarse en el peso, pueden tener efectos dañinos. Incluso, es posible que creen conductas negativas y bajen la autoestima que es precisamente lo que están tratando de evitar.

¿Qué se puede hacer? Apoyarse mutuamente y adoptar hábitos más sanos. Haz todo lo posible para iadoptar los hábitos 7 y 8 con las ideas que aquí te presentamos.

Ten cuidado con tus palabras

Porque sí tienen importancia...
La manera de referirte a la comida y al cuerpo puede tener efectos graves y a menudo no intencionados.
La forma cómo tú te expresas con respecto al cuerpo y los alimentos puede tener un gran impacto, a pesar de no ser intencionado.
Tú comentas: ¿No crees que te sentirías mejor si bajaras un poco de peso? ¡Lucirías muy bien!
Ellos piensan: Me estaba sintiendo bien,  pero creo que a ella no le agrada como me veo.
Consejo: Concéntrate en las cualidades positivas, los talentos y los logros de las personas. No insinúes que la autoestima está basada o debería basarse únicamente en la apariencia física.
Tú comentas: ¡Caramba! ¿Adelgazaste? ¡Te ves muy, pero muy bien!
Ellos piensan: ¿Será que me veía mal antes? Ya alcancé mi peso ideal, pero quizás tengo que rebajar mucho más.
Consejo: No elogies excesivamente la pérdida de peso, ya que esto puede generar un temor poco saludable a la gordura. Un cumplido simple y modesto es lo más apropiado: "Te ves bien".
Tú comentas: ¿En serio vas a pedir eso? La verdad es que tiene demasiada grasa. ¿Te diste cuenta de que hay una sección de comidas bajas en calorías dentro del menú?
Ellos piensan: ¡Está pendiente de todo lo que me llevo a la boca! Supongo que debo obsesionarme también con eso o, tal vez comer a escondidas.
Consejo: No vigiles la comida que eligen los demás, ni hagas comentarios al respecto. Tus "amables sugerencias" probablemente resulten ser contraproducentes. Los alimentos prohibidos se convierten fácilmente en comidas que se consumen a escondidas y que producen sentimientos de culpabilidad.
Tú comentas: ¡Mira qué feas se ven mis piernas con estos pantalones! ¡Me veo horrible!
Ellos piensan: Si ella cree que luce horrible, seguro piensa que yo me veo igual de mal.
Consejo: No digas que es normal o bueno odiar tu propio cuerpo. ¡Esa insatisfacción no te permitirá, de ninguna manera, sentirte más saludable!
Tú comentas: ¡Qué bonito costal, digo, vestido!
Ellos piensan: ¡Qué humillante!
Consejo: No hagas sentir incómodos a los demás al hacer bromas acerca de su figura o su ropa. Esto en lugar de ayudar, resulta ser ofensivo, y sobre todo, no les parecerá chistoso.
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Ideas para lograrlo

  • Olvídate de los "alimentos prohibidos". El controlar en exceso ciertos alimentos "malos" para la salud, en verdad puede ser contraproducente. La presión por ser perfecto puede causar toda clase de malas conductas perjudiciales para la salud. Es mejor que seas moderado y que comas algunos antojos de vez en cuando. Si escoges alimentos nutritivos y consumes porciones razonables la mayor parte del tiempo, no tienes por qué preocuparte.
  • No emplees los alimentos como premio, soborno o castigo, pues esto puede llevar a "utilizar la comida como consuelo", es decir, a comer en exceso cuando te sientes estresado, y a otras conductas perjudiciales para la salud. En lugar de eso, prémiate o motívate (o premia y motiva a tus hijos) con alguna actividad: un paseo al parque, una excursión con amigos o una película.
  • Evita las dietas de moda. Ten cuidado con los programas nutricionales que prometen ayudarte a adelgazar, sacar músculos, perder o aumentar medidas "fácil y rápidamente". Estas dietas rara vez resultan beneficiosas a largo plazo y pueden ser peligrosas. En lugar de eso, adopta hábitos alimenticios y de ejercicio que te duren toda la vida.
  • Aprende sobre nutrición. Toma un curso o lee un libro sobre el tema. Averigüa en qué forma distintos alimentos nutren tu organismo. ¡Ten una actitud positiva hacia la comida en lugar de tenerle fobia!
  • Plántalo tu mismo. Empieza tu propio huerto en el patio de tu casa o en macetas colocadas en el porche o en los bordes de las ventanas. El cultivar tus propias verduras es una forma divertida de hacer ejercicio, aprender algo más sobre biología y compartir el tiempo con tu familia. También, es una manera efectiva de recordar que la comida es nutritiva y saludable y no algo que te hace daño.
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