La comida es un asunto que involucra a toda la familia. Los expertos dicen que la manera como tú y tu familia piensan y hablan de la comida y del cuerpo, influye mucho en tu estado de salud actual y futuro.
Desafortunadamente, algunas de las costumbres que sugieren con la mejor de las intenciones, como por ejemplo, el limitar el consumo de ciertas comidas o el enfocarse en el peso, pueden tener efectos dañinos. Incluso, es posible que creen conductas negativas y bajen la autoestima que es precisamente lo que están tratando de evitar.
¿Qué se puede hacer? Apoyarse mutuamente y adoptar hábitos más sanos. Haz todo lo posible para iadoptar los hábitos 7 y 8 con las ideas que aquí te presentamos.
Ideas para lograrlo
- Olvídate de los "alimentos prohibidos". El controlar en exceso ciertos alimentos "malos" para la salud, en verdad puede ser contraproducente. La presión por ser perfecto puede causar toda clase de malas conductas perjudiciales para la salud. Es mejor que seas moderado y que comas algunos antojos de vez en cuando. Si escoges alimentos nutritivos y consumes porciones razonables la mayor parte del tiempo, no tienes por qué preocuparte.
- No emplees los alimentos como premio, soborno o castigo, pues esto puede llevar a "utilizar la comida como consuelo", es decir, a comer en exceso cuando te sientes estresado, y a otras conductas perjudiciales para la salud. En lugar de eso, prémiate o motívate (o premia y motiva a tus hijos) con alguna actividad: un paseo al parque, una excursión con amigos o una película.
- Evita las dietas de moda. Ten cuidado con los programas nutricionales que prometen ayudarte a adelgazar, sacar músculos, perder o aumentar medidas "fácil y rápidamente". Estas dietas rara vez resultan beneficiosas a largo plazo y pueden ser peligrosas. En lugar de eso, adopta hábitos alimenticios y de ejercicio que te duren toda la vida.
- Aprende sobre nutrición. Toma un curso o lee un libro sobre el tema. Averigüa en qué forma distintos alimentos nutren tu organismo. ¡Ten una actitud positiva hacia la comida en lugar de tenerle fobia!
- Plántalo tu mismo. Empieza tu propio huerto en el patio de tu casa o en macetas colocadas en el porche o en los bordes de las ventanas. El cultivar tus propias verduras es una forma divertida de hacer ejercicio, aprender algo más sobre biología y compartir el tiempo con tu familia. También, es una manera efectiva de recordar que la comida es nutritiva y saludable y no algo que te hace daño.