Muchos estudios han confirmado que los niños que comen con sus padres de forma regular tienden a:
- Obtener suficientes nutrientes en su dieta diaria
- Mantener un peso saludable
- Tener un mejor desempeño en la escuela
- Evitar los cigarrillos, el alcohol y las drogas
- Sentirse satisfechos con su vida actual y su perspectiva para el futuro
Puede que sea difícil organizar los horarios para comer en familia, pero vale la pena hacerlo.
Ideas para lograrlo
- Haz una cita para cenar en familia. Las familias ocupadas tienen que hacer un esfuerzo para comer juntos, sin embargo es algo que se puede hacer. Pega un calendario con el horario de la familia en la cocina y encierra en un círculo la hora a la que se reunirán para cenar todas las noches. Si tienes que volver a programar tu día o decir que no a una oportunidad para poder asistir a la cena, házlo.
- Deja de comer a deshoras. Los adolescentes y los adultos generalmente necesitan 3 comidas y un refrigerio al día. Es posible que los niños más pequeños necesiten comer cada 3 ó 4 horas. Establece horarios para las comidas y no comas fuera del horario. Bebe agua para calmar el apetito. ¿Sabías que la sed a menudo se confunde con el hambre?
- Haz que todos ayuden a cocinar. Hasta los niños pequeños pueden ayudar a preparar alimentos saludables en el hogar: revolver, verter y lavar los alimentos según fuere necesario. Los niños mayores y los adolescentes pueden encargarse de cocinar algunas noches de la semana.
- Cuando las cosas se complican, haz que la comida sea sencilla. No tienes que pasar horas y horas cocinando. Intenta preparar alimentos como burritos, pizzas caseras, pollo al horno, ensaladas, pastas con salsa roja, panqueques de harina integral y pescado a la parrilla. Haz una lista de 6 ó 7 comidas saludables y rápidas para preparar.
- Limita la comida rápida. Establece la regla familiar de consumir comidas rápidas menos de dos veces por mes. Ahorrarás dinero, te sentirás mejor y probablemente te darás cuenta de que una comida casera sencilla es igualmente rápida.
- Siéntate y haz las cosas con más calma. Los momentos para comer deben ser tranquilos y sin apuros. Disfruta de tus alimentos y disfruta de la compañía (¡con el televisor apagado!). Procura sentarte a la mesa por lo menos durante 30 minutos.
- Come únicamente en el comedor o en la cocina. Si acostumbras comer en todas las habitaciones de la casa, probablemente estás comiendo todo el tiempo. (Y además, probablemente estás dejando caer muchas migas en la alfombra.)
- No comas en el automóvil. Programa bien tu horario para que tengas suficiente tiempo para entrar en un restaurante y sentarte a comer. Si estás de viaje, busca un parque o una parada de descanso para hacer un picnic.